miércoles, 28 de septiembre de 2011

Consolida tu liderazgo: 10 puntos clave para evaluar tus cualidades como líder



¿Eres de los que se dedican a formar seguidores, disfrutando de darles órdenes e indicarles qué hacer? ¿O eres de los que se esfuerzan en crear una cultura en el personal que les invite a crecer? La respuesta podría estar a un clic de distancia.
Durante el tiempo que llevas dirigiendo tu negocio, has hecho suficientes cosas para salir adelante. Estoy seguro que hay un gran orgullo en tu persona al haber avanzado hasta aquí, como también esa sensación y deseo de continuar luchando para lograr muchas más cosas y, por qué no, perfeccionar y engrandecer lo que ya tienes.

La cuestión aquí es ¿qué has hecho con la gente que te reporta? Me refiero a los detalles conscientes e inconscientes que han formado en ellos un estereotipo acerca de tu estilo de liderazgo.

  • Comunicar eficientemente tus instrucciones y lograr que la gente entienda tu mensaje, permitiendo con ello una ejecución que te deje satisfecho.
  • Comunicar eficientemente tu deseo de formar líderes y lograr que la gente entienda tu mensaje, permitiendo con ello un clima en que ellos aporten ideas del que te sientes satisfecho.
Diez puntos de evaluación
Imagina que alguien llegara y te preguntara acerca de tus resultados como líder. Aunque no adivino tu respuesta, puedo mencionarte que típicamente nosotros los gerentes nos sobrevaluamos o sobreestimamos nuestras capacidades.

En virtud de ello, te invito a que medites y contestes en tu interior tratando de evaluar desde la óptica y perspectiva de la gente que tienes a tu cargo. Usa la escala que desees, por que es importante que calcules tu calificación real respecto de la máxima posible.
  1. Me dedico a fomentar un entorno de ganadores, no solo de buenos resultados.
  2. Junto con mi equipo, me gusta analizar opciones, negociar y ponernos de acuerdo en cuanto al desempeño que espero de ellos.
  3. En muy pocas ocasiones ordeno a mi gente las tareas que deben realizar.
  4. Con mucha frecuencia solicito al personal me retroalimenten con sus ideas.
  5. Las charlas dentro o fuera del negocio, se centran principalmente en mi gente.
  6. Me identifico como un gerente – líder que facilita la comunicación en ambos sentido.
  7. Aunque importante, el resultado final no es la prioridad número uno en mi cabeza.
  8. Me dedico a comunicar sugerencias, permitiendo que mi gente decida qué hacer, en vez de dictarles órdenes.
  9. La gente que me reporta no me ve como alguien exigente (que se la pasa exigiendo), sino como alguien solícito (que solicita).
  10. Más allá de crecer y obtener mejores premios individuales en mi persona, me preocupa en gran manera la manera en que trabaja y se desarrolla la gente a mi cargo.
Las acciones que ellos ven, servirán de pauta para que solo obedezcan (aunque no estén de acuerdo) o sean parte activa de propuestas que sean de beneficio para todos.
Premisas y resultados
Todavía recuerdo que en el área de operaciones de cierta empresa, después de la natural curva de aprendizaje de mis colegas, al jefe se le ocurría llevárselos cuando estaban rindiendo mejores resultados. Esta situación se presentaba periódicamente, lo cual, a fuerza de ser honesto, incomodaba por la frustración que representaba volver a iniciar con otros candidatos.

Si bien resulta obvia esta consideración, hay que dejar patente que la mayor actividad del líder y el reto más importante que tiene es la de formar nuevos líderes, no crear seguidores. Fue hasta que hubo el pleno entendimiento en el privilegio que se tenía de ser una escuela de formación interna, para luego exportar gente a otras áreas de influencia, que se realizaba con gozo esa labor de preparación de gente con iniciativa.

Complementariamente, entre líneas en las diez afirmaciones previas, seguro has percibido algunos otros elementos adicionales:
  1. El líder tiene el compromiso moral de crear un entorno que facilite una cultura de crecimiento.
  2. En esas circunstancias, el líder se desempeña como un guía, un mentor, un tutor.
  3. La gente que está alrededor, trabajando con este tipo de liderazgo, tiende a volverse líder.
  4. Mucho de lo anterior, es consecuencia natural en virtud que el líder se encarga de promover que otros compartan ideas y sugerencias diversas, aquilatando la experiencia y conocimiento que el personal a su cargo va adquiriendo en sus funciones.
  5. Otro resultado derivado del anterior, es que los colaboradores van desarrollando su creatividad, gracias a que han encontrado la ruta para involucrarse en proyectos, más allá de solo realizar actividades.
  6. El desarrollo y experiencia que van asimilando en ese proceso, les permite a su vez, llegar a ser tutores de más gente.
Tus resultados como líder estarán directamente relacionados en las premisas y paradigmas que giran en torno de tu cabeza. Alguna vez un industrial oriental afirmó que “un paso dado por cien personas, es mejor que cien pasos de una sola persona”. ¿Qué opinas? ¿Qué piensas al respecto?

Más allá de otros elementos a considerar en el ejercicio del liderazgo (Posicionamiento, Planeación, Trabajo en equipo, Manejo de conflictos y Motivación, por mencionar algunos) te invito a que consideres seriamente en no caer en el riesgo de saborear el control de tu negocio, si esto impide que sirvas de catalizador para el crecimiento y desarrollo de quienes comparten contigo el sueño en tu empresa.

Te deseo mucho éxito, y que tu preocupación por lograr identificar y trabajar en gente con potencial, rinda frutos de productividad y rentabilidad en tu organización.
Es muy probable que quien ha alcanzado los logros has sido tú. Pero una vez que se llega a este punto hay dos posibilidades:

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Diez habilidades para desarrollar tu liderazgo: un líder no nace, ¡se hace!

Si te preguntas cómo optimizar el engranaje que has creado para lograr las metas de tu negocio, aquí ponemos a tu consideración diez habilidades a desarrollar en tu persona, para que con el equipo de trabajo que has formado, logres los resultados que has soñado desde la fundación de tu empresa. ¡Practica y domina el liderazgo en los negocios! Compartir 
Como empresario o empresaria tienes un sueño, y lo persigues a través del negocio que has iniciado. Seguramente, como a mí, se te ha presentado el pensamiento de que muchas cosas serían más sencillas si las hiciéramos nosotros mismos.
Pese a ello, la labor de liderazgo implica entre otras cosas, la capacidad de mantener coordinada a la compañía para no sólo sobrevivir, sino mantenerla a la cabeza de la competencia. Además, tienes el reto de lograr que las relaciones, operaciones y transacciones entre las diferentes áreas (comercial, operativa, administrativa, etcétera) sean eficaces y rápidas.
Más allá, cuando la estructura de tu negocio crece, debes lograr que cada líder se mantenga con una amplia perspectiva del negocio y sus objetivos, así como de las limitantes y problemas relacionados interna y externamente con la empresa; para que puedan actuar adecuadamente en su función y juntos lograr el éxito que esperas y visualizaste previo a la fundación de tu negocio.
Para que permanezcas en la ruta del éxito junto con el equipo que te acompaña en la aventura que has emprendido, comparto contigo diez habilidades sustantivas a desarrollar y mantener en forma.
Claridad del negocio y posicionamiento Esto implica dos aspectos importantes. Así como se diferencian Wal*Mart® de Comercial Mexicana®, y McDonald’s® de Burger King®, debes asegurarte de crear y mantener una idea clara y atractiva para tus clientes y que te distinga ante ellos. Adicionalmente, tu función de líder obliga a asegurarte que la idea central de tu negocio permanentemente sea vigente y funcione para tus consumidores. Esto te permitirá mantener el posicionamiento adecuado de tu negocio en la mente de los compradores potenciales cuando requieran el producto o servicio que ofreces.
Planeación y adaptación. Desde mi perspectiva, planear es prever el futuro en vez de padecerlo. Reflejarás tu habilidad de liderazgo al monitorear y adelantarte a tu competencia. Estar al pendiente de cualquier cambio en la tendencia de las necesidades, deseos o hábitos de clientes actuales y potenciales, te permitirá planear los ajustes convenientes, manteniendo vigente la idea central de tu negocio, mientras tu personal se mantiene en la línea que estableces.
Desarrollo del personal. El ejercicio efectivo de tu liderazgo se ve reflejado en las oportunidades de crecimiento y desarrollo que proporcionas a tus empleados. Por obvio que parezca, no basta con tener el tan necesario documento llamado “descripción de puesto”, sino también contar con el complementario, llamado “perfil de puesto”, en el que indicas los requisitos esenciales para que una persona tenga éxito en una función. Combinando esto con los talentos de cada individuo que colabora contigo, facilitarás la mezcla persona – puesto y facilitarás su crecimiento.
Trabajo en equipo. Se oye bien, pero no siempre se desarrolla así. El fruto de tu esfuerzo como líder se ve reflejado en el manejo de capacidades y talentos de tu personal, a la par que logras que sean capaces de trabajar en equipo. Como bien estás advirtiendo, implica discernir hasta dónde cada uno está dispuesto a dejar a un lado sus intereses particulares y reemplazarlos por los intereses del equipo (es decir, tu empresa).
Administración de la información. Contar con un buen equipo es esencial, sin embargo, tu labor de líder habrá de fomentar el libre flujo de datos e información, alentando la aportación de ideas. Tu liderazgo determinará las formas y mecánica para que sean analizadas, implementadas, reconocidas y recompensadas. Los resultados los verás reflejados en el análisis, adaptación de conductas y toma de decisiones con información oportuna y de calidad.
Establecimiento de metas y objetivos. Si planeas, entonces determinar objetivos realistas y alcanzables no será mayor complicación. Con esto evitarás lo que muchos jefes hacen al fijar la meta del año por venir, agregando solamente un “factor” incremental a la cifra del año pasado. Tu habilidad para identificar tendencias, y actuar en consecuencia, te permitirán aquilatar las oportunidades y atacar las amenazas del entorno, de tal suerte que la capacidad de tu gente las transformará en éxitos reales.
Fijar prioridades. Es muy frecuente que las empresas pequeñas y medianas, en proceso de crecimiento, se vean invadidas por tareas y actividades de corto plazo, sin que se preocupen u ocupen de atender lo estratégico. Tu liderazgo permitirá filtrar la carga de trabajo operativa en exceso, para que tu equipo se mantenga enfocado y operando en las prioridades de primer, segundo y tercer orden que hayas identificado – determinado.
Negociar y manejar conflictos. Autoritario o humano, flexible o rígido, son características de tu persona que no harán que dejen de presentarse objeciones o cuestionamientos de quienes trabajan para ti. Un buen liderazgo implicará definir una ruta para comprender y resolver las preocupaciones legítimas, consensarlas y tratar asertivamente intereses de grupos o áreas distintas. Adaptarte facilitará lograr mayor efectividad en el ejercicio de los estilos de liderazgo que sean necesarios.
Motivación. Con varias teorías de apoyo, la gran habilidad de tu liderazgo facilitará que la gente en tu empresa comparta a lo larga del tiempo los valores, objetivos e idea central del negocio. Esto contribuirá a que tengan encendida esa llama interior que les motivará a caminar la milla adicional que tanto requieres para exceder las expectativas de tus clientes.
 Retroalimentación. Recuerda, no basta sólo con darles tareas variadas a tu personal, ni ayudarles a que se identifiquen con esas actividades, ni que entiendan el significado esperado de sus resultados, o que tengan autonomía suficiente para realizarlas, lo que enriquece el trabajo de tus colaboradores. Hay una quinta dimensión que se llama retroalimentar objetivamente. Asegúrate de ser un líder que corrige percepciones incorrectas, y que promueve acciones correctivas oportunas.
La clave de lo anterior es mantenerte con una mentalidad abierta que te permita ser receptivo respecto de lo que sucede en el entorno, en el interior de tu negocio y en los pensamientos, habilidades y pensamientos de tu personal.
No te desesperes, la mejora en aquellos puntos que necesites optimizar no surge de la noche a la mañana; no en balde, se dice que los verdaderos líderes tienen la disciplina y compromiso necesarios para perfeccionarse continuamente. Te felicito de antemano, porque si mantienes tu actitud de escuchar, reflexionar y practicar, estarás orgulloso de decir que has logrado dominar el saber del liderazgo en los negocios.